Si te gusta mi blog sigueme y comenta. Gracias por tu visita.

Me pasó que, después de alejarme un poco, volteé para mirar el lugar donde se quedó, y él ya se había ido.

No sabia dejar ir. Le di muchas oportunidades. A mí me enseñaron a luchar por lo que quería, y yo lo amaba y, según mi creencia, renunciar está prohibido. Creo que en el fondo me retiraba muy, muy lento; como para darle tiempo de que se arrepintiera del daño que hacía. Sin mirar atrás, me fui poco a poco. Un paso y luego otro, dos pequeñitos creyendo que en algún momento me alcanzaría para decirme que había recapacitado y lucharía por nuestra relación. Me pasó que, después de alejarme un poco, volteé para mirar el lugar donde se quedó, y él ya se había ido.


No sabia dejar ir. Le di muchas oportunidades. A mí me enseñaron a luchar por lo que quería, y yo lo amaba y, según mi creencia, renunciar está prohibido. Creo que en el fondo me retiraba muy, muy lento; como para darle tiempo de que se arrepintiera del daño que hacía.
Sin mirar atrás, me fui poco a poco. Un paso y luego otro, dos pequeñitos creyendo que en algún momento me alcanzaría para decirme que había recapacitado y lucharía por nuestra relación.
Me pasó que, después de alejarme un poco, volteé para mirar el lugar donde se quedó, y él ya se había ido.


Lloré en su puerta.

Lloraste en su puerta porque en ese momento tu corazón no encontraba otro lugar donde dejar salir lo que llevaba dentro. Eso no te quita di...