Nadie conoce mi verdadero yo, nadie sabe cuántas veces he llorado sola, ni cuántas veces he perdido la esperanza, ni los horribles pensamientos que pasan por mi cabeza. Dejo de doler, pero se quedo la marca.

El mundo de los corazones rotos.


Nadie conoce mi verdadero yo, nadie sabe cuántas veces he llorado sola, ni cuántas veces he perdido la esperanza, ni los horribles pensamientos que pasan por mi cabeza. Dejo de doler, pero se quedo la marca.

El mundo de los corazones rotos


Comentarios

Entradas populares de este blog